OIA - Organización Internacional Agropecuaria | Servicio Internacional de Certificación
OIA - Organización Internacional Agropecuaria | Servicio Internacional de Certificación OIA - Organización Internacional Agropecuaria | Servicio Internacional de Certificación

20/10/2014

Unos mates con... Natalia Hopkins, especialista en Comunicación Interna y RSE

Para conocer más sobre la Responsabilidad Social Empresarial, entrevistamos a Natalia Hopkins, quien compartió con nosotros su historia y visión sobre este mundo en constante crecimiento.

Natalia Hopkins es Socia Directora de AB Comunicaciones, asesora en Comunicación Interna y RSE, y Gerente Externa de RSE de Glaciar Pesquera y San Arawa desde el año 2005 donde coordina la implementación de la estrategia de RSE.

Le preguntamos sobre la RSE en Argentina y nos dijo lo siguiente.

1. ¿Qué es la Responsabilidad Social Empresarial (RSE)? ¿Cuáles son su objetivos/finalidades? ¿Cuáles son sus áreas de gestión?
La RSE es un término que sigue en debate respecto a su significado, cada proyecto de ley parece tratar de redefinirlo, y las diferentes organizaciones nacionales, regionales e internacionales también plantean sus propias definiciones. En los últimos años la RSE se asocia principalmente a una modalidad de gestión empresarial que busca un balance entre su gestión económico-financiera y su impacto ambiental y social. Por ello, se habla más de Gestión orientada a la sustentabilidad.

2. ¿Cuáles son sus elementos?
No sé si hablar de elementos, pero sí de compromisos. Una estrategia de RSE o como se denomina ahora de gestión orientada a la sustentabilidad debe contar en principio con compromiso de los líderes de la organización, objetivos concretos de identificación de impactos sociales y/o ambientales, propuestas y acciones específicas para atender esas necesidades, demandas o resultados esperados en relación con diferentes públicos de interés de la organización.

Una herramienta muy valorada para quien quiere empezar a medir su gestión o autoevaluarse es por ejemplo la Guía de Indicadores de IARSE del Instituto Ethos. Esta guía de autogestión está disponible on-line y permite elegir entre 4 niveles de profundidad en el diagnóstico: básico (12 indicadores), esencial, (24 indicadores), amplio (36 indicadores) y abarcador (47 indicadores).

3. ¿Cómo fue que empezaste a interesarte por la RSE y por qué?
Yo tengo formación en Comunicación Social, pero gran parte de mi desarrollo profesional lo hice en gestión de la comunicación de organizaciones empresarias con su público interno. La mirada crítica que tienen los empleados de lo que la empresa dice de sí misma es lo que me llevó a interesarme por qué aparecían estas incoherencias entre el discurso institucional o de marcas en algunos casos y la lectura o interpretación que hacía el público interno de esos mensajes. En mi trabajo, comprobé que en muchos casos los empleados se enteran de noticias de sus propias empresas como un ciudadano o consumidor más, es decir, por los medios. Y no recibían un trato especial por parte de las empresas, un esfuerzo comunicacional por involucrarlos más en las novedades y actividades de sus compañías. Comencé a interesarme en aquellas empresas que sí buscaban involucrar a sus empleados en algunas decisiones, incluso abriendo el juego para que las propuestas vinieran desde abajo. 

4. ¿Qué es lo que más te gusta de la RSE?
Uno de los aspectos que más me atrae es la posibilidad de ver la interrelación entre públicos de interés y la creación de valor compartido, si es que se logra. Al mismo tiempo en este ámbito se ven temas que tienen que ver con múltiples actores sociales, desde las iniciativas privadas de empresas y organizaciones sociales, hasta las propuestas y políticas de Estado en sus diferentes dimensiones (municipal, provincial, nacional, regional e internacional) a través de organismos internacionales.

La gestión de las empresas se ve y se analiza en múltiples niveles, sus impactos económicos, sociales y ambientales, y si crea más valor que otras empresas del sector o trabaja con otros para multiplicar acciones.

5. ¿RSE es para cualquier tipo de empresa (pyme, mediana, grande)?
Si, como mencione anteriormente, es una forma de gestión, una empresa pequeña puede realmente aprender mucho de gestión y de relacionamiento con públicos de interés si puede planificar su crecimiento teniendo una mirada más amplia del largo plazo. En general las pymes son emprendimientos familiares, con lo cual la idea del largo plazo y del legado a las generaciones futuras está siempre presente. Lo que proporciona una gestión orientada a la sustentabilidad son indicadores y dimensiones de trabajo, herramientas y asignación de prioridades que a una Pyme le pueden servir para estar preparado para dar saltos cualitativos en su gestión.

6. ¿A quién beneficia la RSE?
A la misma empresa, en primer lugar, a sus empleados y directivos. También a los clientes y proveedores y por supuesto a la comunidad vecina donde opera o tienes sus actividades la empresa en cuestión.

7. ¿Cuáles son sus motivadores?
La idea de un futuro para las próximas generaciones, está en el ADN del concepto de sustentabilidad, es decir, que el desarrollo no ponga en riesgo el porvenir de nuestros hijos. Que cada comunidad pueda crecer y desarrollarse pensando que la gestión de los negocios de su comunidad empresaria se haga considerando el impacto ambiental, social y económico. Las empresas no tienen futuro si depredan el ambiente en el que desarrollan sus acciones, tampoco si no invierten en innovación y desarrollo de capital humano, esto no sólo con referencia a sus empleados o a los talentos que necesitará para continuar operando como empresa, sino también respecto al resto de la cadena de valor, los clientes y los proveedores.

8. ¿Cómo funciona la RSE en nuestro país? ¿Cómo lo ves a futuro?
El tema hizo eclosión en nuestro país a principios del 2000, en uno de los peores períodos de crisis social y económica de Argentina. Luego de casi 15 años, la cantidad de empresas que tienen una estrategia de sustentabilidad, reportan habitualmente su gestión con algún indicador como Global Reporting Initiative, ISO 26.000, etc. es mucho mayor.

En este período han crecido también la cantidad de espacios de discusión y debate sobre las temáticas de RSE y sustentabilidad, foros especializados, premios y reconocimientos que permiten mantener este tema en la agenda de las empresas, pero también de los medios de comunicación, organizaciones sociales, políticas y dependencias del Estado.

El tema de RSE también está cada vez más presente en la formación universitaria y de posgrado, con lo cual la “Generación X” y la “Generación Y” que son las que ya están o estarán dirigiendo las empresas en pocos años, tienen incorporados los conceptos de gestión sustentable y responsabilidad social. Particularmente, la “Generación Y” es cada vez más sensible a tomar decisiones sobre donde trabajar y si esa empresa está comprometida con la sustentabilidad. 

9. ¿Cuáles son los beneficios de tener RSE en una empresa? ¿Cuáles son las ventajas para la comunidad y el interés público?
Creo que en estos 15 años las empresas son las que han sido interpeladas a desarrollar una gestión sustentable, desde distintos actores. Por ello es que el sector que más ha desarrollado el tema es el sector empresario. No obstante, el compromiso con la sustentabilidad es un compromiso ciudadano y civilizatorio, todas las organizaciones sociales y gubernamentales tienen que asumir también su cuota de compromiso y responsabilidad. La dificultad está en el diálogo y la articulación entre partes, en ponerse de  acuerdo, trabajar con otros por un bien superior que no veremos en el corto plazo pero esperamos que vean nuestros hijos.

10. ¿Cuáles son los primeros pasos que una empresa debe dar para iniciarse en RSE?
El primer paso es conocer su negocio y quiénes son sus públicos de interés más importantes. Tomar conocimiento del valor que genera, que es lo que habitualmente se hacía solamente tomando indicadores económico-financieros, sumando también si se genera valor social y ambiental con sus políticas y acciones. Otro gran paso es medir expectativas de los públicos de interés, los impactos económicos, sociales y ambientales que la operación de la empresa genera y qué metas y objetivos de reducción o reparación pueden proponerse a lograr.

11. ¿Una persona común, puede hacer RSE en su vida cotidiana? ¿Cómo?
Como persona tenemos siempre una dimensión ética que es la que nos permite distinguir cuando nuestras acciones pueden generar un impacto en otros. El límite de nuestros derechos como ciudadanos está en que no podemos poner en riesgo el derecho de los demás. Las reglas de convivencia son las que nos permiten actuar en sociedad, los valores que guían nuestras conductas. Si yo sé que tirar basura en la calle está mal y lo hago estoy siendo irresponsable, estoy no sólo contaminando mi ciudad y afectando la calidad de vida de mis vecinos sino también generando un mayor gasto y perjuicio al estado. La educación es la clave, y la concientización de cómo cada uno puede ayudar desde pequeñas acciones cotidianas a reducir el impacto de nuestras acciones en el ambiente y en la sociedad. Creo que cada persona puede reducir la producción de residuos, ahorrar luz, gas y agua. Reducir las emisiones de carbono evitando utilizar el auto cuando puede viajar en transporte público o yendo en bicicleta o caminando, o evitando viajar si se puede resolver por otra vía de comunicación o gestión (teléfono, internet). También puede actuar como buen ciudadano respetando las señales de tránsito, los horarios de retiro de residuos, pagando los impuestos, emitiendo su opinión en los espacios que se le habilitan. Como consumidor puede elegir aquellas marcas y productos que son reconocidos por sus prácticas de producción o comercialización sustentable, o elegir proveedores que desarrollan oportunidades laborales a sectores vulnerables.

El diálogo, la formación y la educación son la clave. La coherencia entre el decir y el hacer es la forma de crear confianza y credibilidad. Comprometerse con la difusión de estos temas, contribuir a crear conciencia y compartir buenas prácticas es una manera de accionar desde el hacer. Como comunicadora siento que desde ese lugar puedo generar más impacto, viralizando experiencias, multiplicando esfuerzos y trabajando con otras empresas, organizaciones y personas que están también promoviendo la RSE y la sustentabilidad.

Entrevistador: Belén Libardi
Ver Galería Completa

Compartir: