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27/09/2017

Todo lo que hay que saber de los productos orgánicos, a la hora de elegir y consumir.

El tema hizo base en Lincoln, Buenos Aires, con el primer Seminario Regional de Producción Orgánica , el cual despertó mucho interés entre los productores y emprendedores.

“La producción orgánica nos compromete con el cuidado del planeta”, reza el seminario regional realizado el jueves 21 de septiembre, en la ciudad de Lincoln, organizado por la Secretaría de Producción y Medio Ambiente  y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.

El ingeniero agrónomo Facundo Soria, referente del Área de Producción Orgánica del Ministerio de Agroindustria de la Nación, al ser entrevistado por Democracia, se refirió a las características principales de todo producto orgánico y las garantías que el consumidor tiene que tener, a la hora de elegirlo.

¿Qué es un producto orgánico?

De acuerdo a lo explicado por el especialista, “un producto orgánico es, en primer lugar, un producto diferenciado”.

“No es un comodity –aclaró-, sino con determinados parámetros de calidad para un tipo de consumidor informado, quizá más responsable desde el punto de vista ambiental y social, que está buscando un determinado alimento con determinados atributos”.

Los atributos son los que resultan de un proceso productivo diferente, del cual resultan productos de diferentes características:

Cuidado del suelo. Para ser un productor orgánico se necesita mejorar el recurso suelo, desde el punto de vista físico, químico y biológico, puesto que el suelo es un organismo vivo y tiene que estar sano, con prácticas que tienen que ver con las rotaciones, uso de fertilizantes biológicos, etc.

Que el lugar donde se desarrolla el producto tenga biodiversidad de vida, con policultivos, distintas especies, animales. Que el sistema sea lo más biodiverso posible.

Que no tenga agroquímicos, no a los fertilizantes químicos, ni insecticidad ni nada químico ni siquiera en la elaboración del producto con valor agregado. No a los organismos genéticamente modificados. Es por precaución, puesto que no se sabe bien cuáles son los efectos colaterales que puede tener la manipulación genética.

Hay que tener registro, documento. La producción y elaboración tiene que estar registrada, auditado, para que luego, al consumidor esto le de una garantía que se produjo de acuerdo a las reglas que establece la normativa. Se verifica a través de un análisis de los residuos, entre una inspección y otra, por ejemplo.

Bienestar animal: están prohibidos los Feedlot, porque se considera que no le está garantizando al animal la dignidad que necesita para poder vivir, aunque al final se termine matando o no. Que el manejo de la dieta  que tenga sea lo más parecido a su conducta natural. Por ejemplo, los rumiantes, tienen que rumiar, comer pasto y no comer grano encerrado en un corral, y todo el tiempo aplicándole antibióticos para que no se enferme, porque está estresado.

Si se cumplen estos principios básicos, el producto que de obtiene, cuenta con características diferentes, que es lo que busca el consumidor de productos orgánicos, incluyo a mayor precio, porque es más valorable: no tiene residuos químicos, ni exceso de nitratos, ni residuos de transgénesis. Sí tiene todo un componente de sustancias saludables.

Garantías

¿Cuál es la garantía que ese producto sea realmente orgánico? A esta pregunta, el especialista respondió: “es la certificación de que es controlado y basado en normativas vigentes”.

Haciendo un poco de historia, el ingeniero Facundo Soria manifestó: “La normativa orgánica a cumplir data la primera del SENASA, en 1992, y en el 1999, con la ley 25.127, regula el sistema de producción, elaboración, comercialización, proceso. En el 2016 hubo una actualización importante de la norma, resolución de Senasa 374/2016, con todo lo que hay que hacer para producir, procesar, comercializar un producto orgánico.

Para que un producto orgánico, ecológico o biológico pueda venderse, tiene que cumplir la normativa y tener un sistema de certificación que garantice el cumplimiento, avalado, habilitado por el Senasa, que trata la auditoría y control de los productos orgánicos”.


Interés en la zona

El intendente Salvador Serenal, de la ciudad de Lincoln, presente en la apertura del seminario dijo: “es una oportunidad para empezar a planificar el desarrollo de manera sustentable, buscando lo mejor para las futuras generaciones”. Y agregó que “la producción orgánica nos compromete con el cuidado de nuestro mayor hogar que es el planeta y ese desafío tiene que comenzar hoy porque significa una gran transformación cultural que tiene que darse a partir de estas iniciativas”.

Seguidamente, el Jefe Comunal sostuvo que “hay que buscar el equilibrio entre la producción orgánica y la inorgánica” y afirmó que “lo valioso es dar el puntapié inicial en el presente para empezar a trabajar de manera conjunta entre todos los que estamos comprometidos con este trabajo, tanto desde el Estado como desde las instituciones intermedias de cada comunidad”.

Fuente: Diario Democracia
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